
La noche de Nochebuena, quizás un buen momento para presentaros al próximo personaje: Tony.
Lo conocí el segundo día de casa, haciendo por la noche la paella. La casa estaba llena, y ni siquiera sabía cuando le conocí que vivía en casa. Con Tony ha cambiado todo tanto que no sé cómo definirle. De primeras parecía un chaval bastante espabilado, haciendo gracias, pero a mí había algo que no me convencía del todo… Y hasta hoy… Es el que, cuando estoy mala, me trae las infusiones y las medicinas, el que viene al cuarto y se tumba en mi cama y me dice todos los días que le cuente cómo me ha ido el día. El que me llama a las 2 de la mañana cuando todavía no he llegado a casa, para saber si estoy bien. El que me acompaña a hacer la compra, el que entra en mi cuarto de madrugada cuando estoy mala para ver si tengo fiebre… del que menos esperaba, y, probablemente, del que más estoy recibiendo.
Metto la fotografia piccola, so che si arrabbierà se lo vede...
baci!
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