Llegó a casa hace mes y medio más o menos. Le vi arreglando la cerradura, le tomé por el cerrajero y entró a casa. me puse a preparar la cena, teníamos a unos 15 en casa. Pelaba tomates y cortaba champiñones como una loca.
"Vas a cenar?" le dije
"no, pero te ayudo a pelar, que me gusta cocinar"
empezamos bien, pero que muy muy bien!!
A la mañana siguiente no habia café en casa... qué tragedia!! Bajó y compró dos, uno para cada uno, y un croasán para mí. Él no tomaba, pero me había comprado uno a mí. Cada vez que va a su casa trae kilos y kilos de carne, los lunes cuando llega suele haber atracones monumentales, igual que cuando viene Tony.
Creo que con esto ya le describo más o menos... no?? la cosa no ha ido para peor, ni muchísimo menos. Es un cielo, el pequeñito de la casa, 20 años. De Nápoles, con todo su acentazo (más bien dialecto) con el que hay que tener tres oídos de los dos que tengo atentos para entenderle. Pero así se aprende más rápido!! Entusiasmado con el español, siempre que estoy con él me pide que le enseñe alguna palabra suelta. Muchas noches salimos juntos, volviendo a casa, si hay alguien que no le convence, me agarra del hombro y no me suelta hasta que no se van. "A tí que no te hagan nada... me ocupo yo"
Otro galante en casa, otro que me mima. Si es que no me puedo quejar...
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